miércoles, 18 de marzo de 2020

El confinamiento es inconstitucional

Esta entrada está dedicada a dos grandes hijos de puta: el coletas alias el chepa alias  el jorobado de Galapagar y perro sánchez, alias falconety (por su afición a ir en aviones privados marca falcón, pagados por todos nosotros)

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¿Es inconstitucional el confinamiento decretado por el Gobierno?
El derecho a circular librementes es un Derecho Fundamental, recogido en la Constitucion española.

Artículo 19 de la Constitución Española:

Los españoles tienen derecho a elegir libremente su residencia y a circular por el territorio nacional.

Asimismo, tienen derecho a entrar y salir libremente de España en los términos que la ley establezca. Este derecho no podrá ser limitado por motivos políticos o ideológicos.


La propia Constitucion enumera los derechos fundamentales solo se pueden limitar en los Estados de Excepción y de Sitio (no en los Estados de Alarma).

Artículo 55

1. Los derechos reconocidos en los artículos 17, 18, apartados 2 y 3, artículos 19, 20, apartados 1, a) y d), y 5, artículos 21, 28, apartado 2, y artículo 37, apartado 2, podrán ser suspendidos cuando se acuerde la declaración del estado de excepción o de sitio en los términos previstos en la Constitución.

La diferencia es que el Estado de Alarma lo puede decretar el Gobierno por su cuenta. Pero los estados de excepcion y de sitio han de ser autorizados por el Congreso de los Diputados.


Es más, en la propia web del Congreso podemos leer esto:

La declaración de los estados de emergencia (excepción o sitio, porque, insistimos, en el estado de alarma no tiene lugar ninguna suspensión de derechos) no supone, obviamente, la necesidad de suspender todos los derechos enumerados por el artículo 55. 1; pueden ser únicamente uno o unos pocos los derechos afectados. Por otro lado, la suspensión del derecho o derechos afectados habrá de hacerse de forma expresa y el principio de proporcionalidad obliga a que el acto que declare el estado correspondiente determine qué garantías es necesario suspender para el necesario restablecimiento del orden público.

Lo podeis ver aqui :
https://app.congreso.es/consti/constitucion/indice/sinopsis/sinopsis.jsp?art=55&tipo=2


Asi pues, segun mi humilde opinion, este confinamiento es completamente inconstitucional. Y para poder decretarlo deberian haber declarado el Estado de Excepcion, previa autorización dle Congreso de los Diputados.



Y para todos aquellos que han intervenido en la confección de ese puto decreto: me cago en vuestra puta y en todos vuestros muertos, aunque no necesariamente en ese mismo orden.

¡Hijos de puta!

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La gente interpretaba la libertad de expresión como la obligación de expresar sus opiniones, e indicaba que era una perspectiva errónea: el derecho no implica obligación. Es un sesgo curioso que tenemos el ser humano y del que ya me di cuenta, como quienes decían que el matrimonio gay destruiría la familia tradicional (como si el derecho a casarse con alguien del mismo sexo fuese preceptivo) o que la eutanasia asesinaría a los viejos (como si la facultad de morir fuese una obligación).

La libertad de expresión aparece regulada en nuestra Constitución como un derecho fundamental, que en su artículo 20.1 a) afirma que se reconoce y protege el derecho “A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción”.

Existe un método de interpretación, o hermenéutico, que consiste en la interpretación a contrario, y con ella nos damos cuenta de que nadie debe silenciarte pero que tampoco nadie te puede obligar a hablar. Y esto se refleja en otra perspectiva:

    Tienes derecho a no tener una opinión sobre algo. Tienes derecho a decir que no sabes sobre algo. Tienes derecho a enarbolar el “no tengo ni idea” por bandera, y sobre todo que nadie te recrimine por ello.

El derecho a la libertad de expresión tiene otra dimensión: el derecho a cambiar de opinión. Tendemos todos nosotros, como seres humanos que han evolucionado y sobrevivido en base a sesgos, confundir la coherencia con el inmovilismo intelectual. Desafortunadamente, el cambio de idea sobre algo tiende a verse como una hipocresía, una traición, una blasfemia; es el fichaje de Figo a efectos del pensamiento. Porque, y la tercera dimensión, es el derecho a equivocarte. A cagarla. A no haber tenido razón. A rectificar.

Cuando empecé a fijarme en las noticias sobre el COVID, allá a finales del año pasado y principios de enero, me asusté. Se lo comentaba a mi pareja, amigos y compañeros de trabajo. Nadie sabía nada. Yo estaba intranquilo, y en estos tiempos me he sentido tentado a pensar satisfactoriamente “tenía razón”. Pero luego (paradójicamente, cuando se acercó más el virus a Italia y más cerca estaba) cambié de opinión y en mi fuero interno pensé que era una gripe magnificada. Y cuando estalló aquí, volví a cambiar de idea y vuelvo a estar intranquilo y temeroso.

No me duelen prendas en reconocerlo. Esta es mi opinión, hasta que la cambie, y puede suceder en unas horas, en unas semanas o nunca. Y ejerzo libremente mi derecho a cerrar mi puto pico, a no dejarme llevar por mis estados de optimismo ni mis estados de pesadumbre, ahora que tengo a mi padre en aislamiento y espero que vengan a hacer la prueba.

Abrazo a la epojé como a un amigo, la suspensión del juicio, que no debe interpretarse como pereza intelectiva: no soy experto en la materia, no tengo datos suficientes, mis conocimientos de ciencia, estadística, procesos víricos y demás se limitan a una curiosidad de toda la vida y a una búsqueda enfermiza en estas últimas semanas, lo cual no me convierte en ningún experto ni autoridad sino en una persona más: asustada, temerosa, intranquila y vulnerable, consciente como nunca de la vulnerabilidad de mi propia existencia y de las estructuras sociales que daba por sentadas.

Os animo a que como personas y colectivamente, como sociedad, hagamos uso de estos derechos. Tienes, tenemos, en suma, el derecho fundamental y constitucional, el derecho humano a cerrar la puta boca y no opinar sobre lo que no sabemos, o lo que no estamos seguros, o incluso si lo sabemos y estamos seguros podemos cerrar nuestra jodida bocaza si queremos.

Hagamos uso de ese derecho.

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Las MEDIDAS IRRACIONALES CONTRA LOS LISTOS ME TOCAN LOS COJONES SOBREMANERA
Hay que poner unas medidas razonables, y no pecar de desquiciados.

Siempre va a haber "listos" que busquen los resquicios de lo que esté permitido hacer, pero no se debe empezar a poner un montón de condicionantes nuevos a actividades que:

1) NO AFECTAN DE MANERA SIGNIFICATIVA AL CONTAGIO DEL VIRUS
2) CREAN MÁS PROBLEMAS DE LOS QUE SOLUCIONAN.

porque se pierde el norte completamente.

Me he indignado mucho al enterarme de que a un conocido de un compañero del trabajo le han multado por ir a trabajar a MERCADONA por no llevar un justificante donde se indicara la matrícula de su coche y el horario de trabajo.

Me he indignado mucho al leer esta noticia sobre multas por no ir al supermercado más cercano:

O porque alguien haya salido a comprar cerveza o papas. ¿Y si las quería su hijo que está rabioso de llevar tantos días en casa?

Incluso aunque sea un listo que ha ido a comprar varias veces por pasearse, me da lo mismo.

Si tengo que ir al trabajo por algo necesario y ya tengo que sufrir la incomodidad de que me paren y me pidan explicaciones, no quiero que me multen por una gilipollez que se le ocurra al policía sobre el justificante, o por ir en bici, o por cualquier otra chorrada.

Si opino que yendo a un supermercado más lejano tendré más posibilidades de que tengan aquello que necesito, o de no gastar más de lo que me viene bien, no quiero que me multen por una medida estúpida.

O si por ejemplo tengo que ir a hacerle la compra a mi madre anciana en otro barrio de la ciudad (entiendo que amparado por la ley) no quiero verme expuesto a multas absurdas por no estar comprando cerca de mi casa.

Porque como ciudadano responsable no quiero que me jodan por culpa de que se pretenda evitar a toda costa, de manera ya irracional, que los listos se aprovechen de lo que permita normativa, cuando esos comportamientos incívicos no van a aumentar los contagios de ninguna manera significativa, y sin embargo las multas injustas pueden jodernos a muchas personas responsables.

No tengo perro (tuve hace años), pero no me importa que los pasea-perros den dos vueltas a la manzana, o al barrio entero en lugar de quedarse a 50 metros de su portal, porque eso no implica nada significativo para el nivel de contagios en la sociedad mientras no se junten con más gente.

Más cuando se sigue permitiendo el uso de los transportes públicos sin mascarillas (aunque sean caseras), y los trabajos no esenciales, que estarán produciendo muchísimos más contagios residuales que todos los paseos de los listos. Es que es ridículo, centrarse en chorradas que no influyen apenas, en lugar de en lo que sí influye.

Se está dando demasiada cuerda a los desvaríos de los sheriffs de pacotilla, que no suelen destacar por haber sido los más listos de clase, y me voy a cagar ya en los políticos de mierda, que nos pueden joder a las personas responsables que ya vaticinábamos hace meses el problemón que se nos venía encima, mientras ellos le quitaban importancia.

Personas a las que no nos apetece pasearnos para que un policía que puede estar infectado de coronavirus se acerque a nosotros y nos pida explicaciones y la documentación, pero que tampoco queremos ser multadas injustamente por desvaríos de sobraos obsesionados con chorradas.




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